Rebit nunca te va a pedir esto
Si alguien te lo pide, es una estafa. Sin excepciones, sin importar qué tan convincente suene.
Tu contraseña. Nunca. Ni por chat, ni por teléfono, ni por mail.
El código de verificación que te llega por SMS o email. Ese código es tuyo y de nadie más.
Que transfieras dinero a una "cuenta segura", "cuenta espejo" o "cuenta de resguardo". No existen.
Que instales una aplicación para que te ayudemos a distancia.
Que le des tu celular a alguien para resolver un problema.
Las estafas más comunes
El falso soporte. Te llaman o te escriben diciendo que son de Rebit, que detectaron un movimiento raro y que hay que "proteger" tu dinero. Te apuran. La urgencia es la herramienta principal: si te apuran, cortá.
El link falso. Un mail o SMS con un enlace que te lleva a una página igual a la de Rebit. Cargás tus datos ahí y se los estás dando al estafador. Entrá siempre desde la app o escribiendo la dirección vos mismo.
La venta que no era. Te "transfieren" y te muestran un comprobante trucado. Verificá el ingreso en tu propia cuenta antes de entregar nada. El comprobante que te muestra otro no prueba nada.
El préstamo con adelanto. Te ofrecen un crédito pero primero tenés que pagar un "gasto de gestión". Ningún préstamo legítimo se cobra por adelantado.
Cómo protegés tu cuenta
Usá una contraseña que no uses en ningún otro lado.
No compartas tu pantalla ni des acceso remoto a tu teléfono.
Desconfiá de todo lo que te llegue con urgencia.
Verificá siempre el nombre del destinatario antes de transferir.
Si creés que te estafaron
Escribinos de inmediato a soporte@rebit.ar con el detalle de lo que pasó y los comprobantes. Cuanto antes nos avises, más margen hay.
Tené en cuenta que las transferencias son irreversibles. Mirá el artículo sobre transferencias a la cuenta equivocada para entender qué gestión es posible.
Hacé también la denuncia policial: es el único camino para una eventual recuperación por vía judicial.
